Hay que ver lo que le gusta darle a la lengua a estos dos pivones, y no precisamente para hablar de cotilleos. El final estas dos pobres chicas acaban acaloradisimas y empapadas. Ojala se vieran estas escenas tan saludables en las picinas comunitarias, aportandonos recuerdos inolvidables. Eso si estas dos pivas se ponen a cien.
26/11/2009 16:45:29
Que buenas estan las putas, quien las pillara por medio.